04 de Febrero de 2026
Juliana Londoño Murillo. Bióloga MS.c I Coach Creativa
Me gustan las preguntas, siempre he sentido que son un puente a las nuevas visiones y perspectivas de lo que significa el mundo como una dinámica colectiva. Cuando hacemos preguntas, se abre un espacio creativo a nuevas posibilidades de gestionarnos, de atravesar y crear sistemas, de dar vuelta a la página de lo que ya está pidiendo renovación, de encontrar en la diversidad una fuente de conocimiento. Hacer preguntas y atravesarlas también crea libertad.
Durante años, mi vida transcurrió entre diseño de experimentos, micropipetas, protocolos y secuencias invisibles de ADN. El laboratorio era mi universo: silencioso, exacto, meticuloso. Allí aprendí a escuchar los susurros de las moléculas y a descubrir la poesía oculta en cada proteína que trabajaba y purificaba. Siendo bióloga molecular y mi vocación impregnada de ciencia, había una pregunta que nunca dejaba de vibrar en mi pecho
¿Quién soy más allá de lo que hago?.
Como mujer, ha sido revolucionario usar mi voz para preguntar, colaborar, acompañar, para desafiar mis propios vínculos y conclusiones, para investigar, crear, inspirar.
La ciencia me dio método, curiosidad y un rigor invaluable; me enseñó también que la vida es evolución permanente. Sentía algo dentro de mí que pedía transformación. Mi multipotencialidad y curiosidad me informaban y sugerían un salto cuántico a una nueva dimensión. Una más creativa, más alineada, más mía.
Ciertamente, atravesamos procesos de vida desde un lugar frenético, porque asumimos tal vez como creencia personal y/o colectiva que los cambios -necesariamente- son difíciles, incómodos y a veces dolorosos; ¿qué pasaría si asumiéramos como nueva estrategia una visión de neutralidad frente a los cambios?, ¿qué pasaría si el cambio se gestionara desde el movimiento de lo que significa la vida misma?
¿Qué pasaría si cambiar, inventar, innovar, transformar, fuera el catalizador de los futuros posibles que queremos ver en nosotras mismas y en el mundo?.
Dejé de ver el microscopio como único lente, con valentía y creatividad me atreví a mirar hacia adentro para encontrar y crear cosas que me inspiran a vivir y a servir a través de mi propia historia.
Con exploración y mucha iteración descubrí y construí un sistema, mi sistema dinámico: Biología, Escritura, Movimiento, Creatividad. Me certifiqué como Coach Creativa, abracé el poder del Journaling, del Design Thinking, de la innovación que se convirtió en parte activa del lenguaje del alma. Combiné las batas de laboratorio con pizarras y papelitos de colores llenos de ideas, con cafés, caminatas y fotografías, con talleres de escritura y creatividad para catalizar nuevos futuros.
La naturaleza es sin duda movimiento, a veces parece como si todo estuviera inanimado, sin embargo, cada partícula de vida se autogestiona, se transforma, se mimetiza, se adhiere a un nuevo sistema, continúa su ruta para mantenerse como vida.
¿Qué pasaría si aprendiéramos a vivir los retos, los desafíos, los espacios de transición profesional y personal desde una visión neutral y nos diéramos el permiso de ser nuevamente aprendices del siguiente nivel en nuestras vidas?
¿Cómo sería construir prototipos de experiencias, de productos y de servicios con nuestra propia vida y qué pasaría si aprendiéramos a hacer preguntas que den potencia a lo que queremos construir?.
¿Cómo sería si nuestra validación como mujeres fuera absolutamente independiente de cualquier espacio y tiempo?, ¿Cuáles serían las preguntas que potencian las nuevas generaciones de mujeres que somos y estamos construyendo?.
Justamente la reinvención es un portal de preguntas, ciclos de iteración, recolección de datos, sentimientos nuevos, experimentos, repetición. Ver belleza en este proceso es estar aprendiendo a ver la vida como un producto que se diseña, se prueba, se itera. Encontrar cosas que inspiran a vivir es estar desarrollando metodologías para vivir mi propósito y crear experiencias que puedan transformar el mundo.
¿Cómo podríamos construir espacios de colaboración donde las transformaciones poderosas se basen en relaciones humanas asertivas, empáticas, solidarias y nos diéramos el espacio extraordinario para contar la historia de nuestra propia vida?.
Este viaje ha sido exponencial y transparente, me ha cambiado la vida. Ha tenido capítulos de dudas, de síndrome de la impostora, de noches preguntándome si era suficiente. Ha estado lleno de creatividad, amor por lo que soy y mi historia, de tantos descubrimientos. ¿Cómo sería construir una metodología de la innovación que también nace del corazón?, ¿Cómo sería diseñar el mejor producto que eres tú misma?
Reinvención no es olvidar lo que fuiste, es transformar cada versión de ti en la mejor semilla para lo que viene.
Hoy viajo al siguiente capítulo con mi Biología, mi Escritura, mi Movimiento, mi Creatividad. Soy una exploradora y diseñadora de futuros posibles. Que este viaje tenga muchos portales y ojalá ni un solo final.
¿Cómo sería pensar y sentir que siempre algo nos está esperando?.
Algo que tal vez ya habitamos y hace parte de nuestro talento innato de vivir la vida más allá del miedo a convertirnos en lo que verdaderamente somos.
Las preguntas son portales.
¿De cuánta utilidad te ha parecido este contenido?
¡Haz clic en una estrella para puntuarlo!
Promedio de puntuación 4.8 / 5. Recuento de votos: 13
Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.